jueves, 24 de noviembre de 2011

Albert Einstein


Mi fe consiste en la humilde adoración de Dios, quien se revela en los más insignificantes detalles de la materia. Mi profunda convicción intuitiva de la existencia de Dios, que se manifiesta en todos los lugares del universo, constituye el fundamento de mi existencia y de mi fe.

Soy judío, cierto; pero la figura radiante de Jesús ha producido en mí una impresión fascinadora. Nadie se ha expresado como Él. En realidad, sólo hay un lugar en el mundo donde no vemos ninguna oscuridad, es en la persona de Cristo. En Él se ha presentado Dios ante nosotros con la máxima claridad. (Albert Einstein)

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